20/10/2012 Ruta 05. Navacerrada – Collado Ventoso – Siete Picos – Navacerrada

Es esta una ruta que tenía muchas ganas de hacer, el paso por Siete Picos, ese macizo tan reconocible por su forma. Curioso el dato de que en la Edad Media se conocía a la Sierra del Guadarrama como “Sierra del Dragón” por el parecido de Siete Picos con el lomo de un dragón (Un parecido razonable digno del ojo de ihortal). ¡Cuántos problemas nos habría ahorrado el mantener ese mitológico nombre!.

Salimos a las 09:15 de la mañana desde el aparcamiento de Navacerrada y, dado que la niebla aún cubría Siete Picos, decidimos hacer la ruta en el sentido contrario al previsto, comenzando por el Camino Schmidt, con la esperanza de que al llegar a Siete Picos pudiéramos disfrutar de  las vistas que ofrece.

Así pues, nos situamos en el Puerto de Navacerrada y comenzamos subiendo por el camino que sale a la derecha del restaurante “Las Dos Castillas” (¡gran caldo!) siguiendo las indicaciones del citado camino. La senda discurre entre bosque de pino y está perfectamente señalizada por los ya conocidos puntos amarillos, que en esta zona parecen más felices.

Cerca del Collado Ventoso, nos separamos de este camino para comenzar la ascensión a Siete Picos. Esta es sin duda la parte más dura de la ruta, pues al desnivel de la misma se suma un camino con muchas piedras que dificultan las pisadas. De pronto, se sale del bosque de pino y aparece ante nosotros el primero (o último) de los 7 picos buscados.

Hay que decir que el camino para pasar por los picos no está muy bien definido, existen hitos de piedras que indican múltiples caminos, lo que nos obliga (¡qué raro en nosotros!) a atrochar en varias ocasiones en busca del buen camino. Siguiendo una serie de hitos nos encontramos en un camino descendiente que nos obligó a realizar un ascenso extra…

En una de esas “atrochadas” nos cruzamos con un amplio grupo de personas que hacían el camino en el sentido habitual, lo que nos ayuda a volver a la senda correcta, que ya no volvemos a perder en toda la mañana.

Pasado el último de los picos, seguimos el camino que en claro descenso nos lleva hasta la estación de esquí de Navacerrada, y desde ahí hasta el propio Puerto de Navacerrada, donde nos recuperamos del frío con un buen caldo calentito, seguido de los bocadillos obligatorios. En total, a ojo de buen cubero, unos 12 – 15 kilómetros (para las próximas salidas puede que tengamos medidas más exactas…), difícil medir pues no tuvimos un ritmo constante debido a las búsquedas de camino.

En esta salida contamos con una nueva compañera en el ¿club?, Elena, (¡bienvenida!) que, a pesar de no traer la obligada tortilla de novata, se portó muy bien y promete volver en más ocasiones.

Como siempre, todas las fotos fueron hechas por ihortal

2 Comentarios / Añade tu comentario debajo

  1. Y qué fresquito nos hizo, ¿eh? Creo que se intuye por las nubes y la niebla que nos acosaba continuamente…
    Eso de que “nos ayuda a volver a la senda correcta, que ya no volvemos a perder en toda la mañana” está por ver, porque en el bosquecillo antes de la última cuesta yo creo que erramos unas cuantas veces…:-P

  2. Excelente crónica. Tenemos que pensar en nuestro nuevo destino

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