Mi portátil. Medion Akoya E1210. Mi visión (inicial y renovada)

Recupero de las entrañas de internet un texto que escribí allá por Septiembre de 2008 hablando del que aún es (y le queda un buen rato) mi portátil, un Medion Akoya E1210. Anotaciones actuales en naranja:

Hace poco (recuerda, Septiembre 2008) que me he apuntado al carro de los ultraportátiles.

Dos cosas fundamentales me animaron a hacerlo:
  • la primera, irme de casa, lo que lleva a viajar más, y la verdad, se viaja mejor con un portátil que con la torre, pantalla, teclado y ratón (más todos los cables que los unen). (Ahora sale más de casa por motivos profesionales )
  • La segunda, una ayuda que me daba (o me dará, mejor dicho) el Principado de Asturias (350€ de un total de 390€ que me he gastado). (efectivamente, la ayuda llegó :D)
Tras dar un par de vueltas por El Corte Inglés, el MediaMarkt, Fnac y Saturn me decidí por el Medion Akoya Mini E1210. Os dejo las principales características antes de comentar nada:
  • Procesador Intel Atom n270 @ 1.6 Ghz
  • 1 Gb de memoria DDR-2 SDRAM
  • 160 Gb de disco duro de los de toda la vida, no tarjeta flash
  • Pantalla de 10″
  • Windows XP Home (mi primer Windows original xD) (cuya licencia disfruta una cuñada mía porque lo primero que hice fue instalar Ubuntu y ahora Linux Mint xD)
  • Webcam y micrófono integrados
  • Wifi 802 n, 3 puertos USB, lector de tarjetas, etc (esto es igual en todos los ultraportátiles)
  • Color blanco, a juego con el Macbook y la NDS xD
Al principio dudaba entre este equipo y el Acer Aspire One, pero me decidí por este por su mayor capacidad de almacenamiento y por el touchpad (o trackpad), que incorpora los botones del ratón debajo de este y no en los laterales como el Acer, algo que en mi humilde opinión es más incómodo. Además, la pantalla es una pulgada más grande sin que el tamaño total del portátil se resienta. 
Y ahora vamos por partes, empezando por el exterior y el teclado. Tiene las mismas teclas que cualquier portátil, incluida la “ñ” y una tecla de función, si bien, algunas de ellas se ven reducidas de tamaño, concretamente “º” “,” “.” “-” “+” “ç” “<“, todas las de la parte superior (esc, F1…) y las flechas.
Me parece un buen teclado, bien distribuido y fácil de acostumbrarse (al segundo día ya podía escribir sin mirar y sin fallar más de los habitual).
La pantalla ofrece una resolución máxima de 1024×600 píxeles y tiene 10 niveles de brillo distintos. La webcam y el micrófono cumplen su función sin problemas; no son ninguna maravilla (0,3 megapíxeles la cámara), pero tampoco creo que la gente quiera hacer fotografías profesionales con un portátil, al menos, yo no. Lo probé con Skype y se ve y oye perfectamente. No hace falta más.
Ahora vamos al interior.El equipo funciona como un tiro. Mueve Windows XP  (y Linux Mint ahora) sin problemas y aplicaciones actuales también. Tengo instalado como navegador Firefox 3, gran consumidor de memoria y apenas se atasca (y no lo haría si yo no navegara por 15000 pestañas a la vez :S ).También puede con OpenOffice, aMsn, Thunderbird…y todo a la vez xD 
Algunas de las aplicaciones que trae por defecto sobran (¿estaría hablando aquí de Windows? xD), como el Acrobat Reader (ocupa mucho espacio y gasta muchos recursos. Para ver archivos PDF hay lectores más eficientes) o el Word Perfect.Otras son graciosas pero poco usables, como una aplicación para hacer fotos o videos con la webcam incorporando efectos al estilo del Photobooth de Mac OS X.
Hasta aquí todo perfecto, ahora vamos con el talón de Aquiles de este equipo; la batería. Es de tan sólo 3 celdas y ofrece una duración más bien escasa, una carga dura apenas dos horas, y eso si bajas el brillo de la pantalla y no tiras mucho de wifi, videos… Se espera que salga una batería con el doble de capacidad, veremos cuándo y a qué precio. (Bueno, pues la batería murió una vez, la mandé al soporte de Medion España y me mandaron una nueva. Murió de nuevo y, finalmente compré en ebay la de 6 celdas, que funciona sin problemas). 
Para terminar, aclarar el tema del precio. el equipo costó 369€ de oferta en el Mediamarkt de Oviedo. A lo que hubo que sumar 20€ por una suscripción durante un año para el antivirus McAfee, es necesario presentar una factura de compra de licencia de antivirus para recibir la prestación. Sólo para equipos con Windows, con Linux no hace falta. Mal hecho, porque existen buenos antivirus que para usuario doméstico son gratuitos, como el AntiVir.
Total que gasté 390€ y me devolverán (devolvieron) 350€ con la famosa ayuda del Principado para la adquisición de un ordenador para jóvenes. La verdad es que estoy muy contento con este (ultra)portátil, lo que más me está costando encontrar es una funda de neopreno para cuando le meta en la mochila, aunque ya tengo el ojo echado a un par de modelos. (De nuevo, fuimos a ebay y vino de China una funda muy maja y barata :P). 
Mi nota; un 9 sobre 10, si consiguen una mejor batería podemos estar hablando, para mí, de un gran equipo, siempre teniendo en cuenta la función de estos ordenadores, que nunca podrán ser usados como equipo principal, por supuesto. (Por la guerra que dió la batería le voy a bajar la nota a 8 )

Calibre II. Convertir entre formatos

Una vez que aprendimos a instalar y configurar Calibre (por cierto, el e-reader de la Casa del Libro debe configurarse igual que el de Fnac….¡anda si son practicamente iguales!) con nuestra colección de libros electrónicos, vamos a ver cómo convertir un libro, por ejemplo en PDF a EPUB. Cambio que nos va a permitir aprovechar mejor las características del e-reader.

Para este ejemplo vamos a convertir un extracto de 51 páginas del BOE que hemos descargado en PDF a EPUB. Lo primero de todo es añadir el libro a Calibre, pero esto, ya sabemos hacerlo.

Una vez hemos añadido el libro, hacemos clic con el botón secundario del ratón sobre el y en el menú contextual que nos aparece vamos a “Convertir libros” –> “Convertir por separado”. 

Convertir archivo a otro formato
Convertir archivo a otro formato 

Ahora se abre una ventana con un montón de opciones, de las que destacaría (animándote a que explores y pruebes todas, por supuesto):

  • la pestaña “Metadatos” donde podremos cambiar la imagen de portada, el título del ebook, etc.
  • la pestaña “Configuración de página”, aquí podemos elegir entre formatos de entrada y salida predeterminados (ajusta el archivo a un lector específico). Salvo que coincida en fabricante y modelo, supongo que lo mejor será elegir los perfiles “Default …”
  • la pestaña “Entrada PDF”, si marcamos la casilla “Sin imágenes” el archivo epub de salida no contendrá imágenes (la carga de páginas con imágenes ralentiza la carga de páginas)

Una vez está todo a nuestro gusto, pulsamos el botón “Aceptar” y el archivo se convertirá y se añadirá a nuestra biblioteca de Calibre.

Con la opción “Mostrar” (clic secundario sobre el libro en cuestión) se nos abre un visor de epub donde podemos ver cómo ha quedado el libro al ser convertido. 

Abrir carpeta contenedora
Abrir la carpeta donde se guarda el libro

Así que, una vez tenemos el libro convertido y hemos comprobado que está bien, podemos borrar el fichero PDF original. Para ello, o bien vamos a la carpeta donde guardamos nuestra biblioteca, o, si no recordamos dónde la pusimos, podemos ir directamente desde Calibre, haciendo clic secundario en el libro y “Abrir carpeta contenedora”.Y una vez en la carpeta borrar el archivo.

Calibre I. Quiero organizar mis ebooks

Aún cuando la página no tiene el aspecto definitivo, voy a aventurarme con mi primera entrada sobre software libre para hablar de Calibre.

Estas navidades me han regalado un lector de libros electrónicos, concretamente este:

Lector de libros electrónicos de Fnac
Lector de libros electrónicos de Fnac

Yo soy de los que gustan de leer en papel, por mi trabajo y estudios ya paso bastante tiempo mirando pantallas cada día, y soy muy reticente a mirar más   pantallas. Sí, ya sé que no tienen nada que ver unas con otras, pero sí me parece una buena alternativa para viajar con poco peso, o para leer esos “libros insostenibles” como “Un mundo sin fin” de Ken Follet con sus 1184 páginas y 1.6Kg de peso, demasiado para aguantarlo en el tren, bus, avión etc.

Así que, decidido a sacar provecho del aparatito en cuestión; me encontré con un software que califican como “el iTunes de los ebooks”. Casi nada, y por lo que he visto, y veremos ahora, no es descabellada la definición. Pero vamos paso a paso.

Podemos bajar el instalador (para Linux, Mac OS X y Windows) desde la página del programa. Instalarlo no reviste ninguna dificultad. En Linux Mint podemos instalarlo directamente desde el centro de software. Eso sí, deberemos actualizarlo para que detecte los dispositivos más nuevos.

Durante la primera ejecución del programa aparece un asistente que nos va a permitir elegir dónde guardar los libros (la biblioteca) y qué lector es el que usamos. Para mi caso elegí del fabricante “Booq”, el dispositivo “bq Avant”.

Selección del dispositivo

Después de instalarlo recomiendo dar un paseo por “Herramientas” –> “Cambiar el comportamiento de Calibre” o bien, pulsando “Ctrl + P” para configurar la interfaz a nuestro gusto (tamaño de los iconos, texto junto a ellos, etc).

Para añadir un libro a nuestra biblioteca, pero atención, a la biblioteca de Calibre (aún no se añadirá al lector, aunque lo tengamos conectado), basta con ir a “Añadir libros” y seleccionar aquellos que queramos importar.

Añadir libro
Añadiendo libros en Calibre

Cuando termina de importar los nuevos libros, nos muestra una lista con todos ellos. Haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre cada uno de los libros podemos ir a editar la información del libro, pasarlo (ahora sí) al lector, convertir entre formatos, retocarlo (¿has visto una errata? ¡puedes corregirla!), leerlo y muchas más opciones.

Un buen truco que encontré para compartir libros (ya que en mi caso, ha sido un regalo a varias personas) es indicar en el asistente (que podemos volver a ejecutar desde el menú “Preferencias” –> “Ejecutar el asistente de bienvenida”) una carpeta de Dropbox como biblioteca. Luego podremos compartir esa carpeta con otros usuarios de Dropbox, de forma que cuando alguien añada un libro a su biblioteca se sincronice en la biblioteca del resto.

Biblioteca compartida
Biblioteca compartida en Dropbox

Este sería el esquema básico de funcionamiento de la aplicación. Me reservo para próximas entradas ahondar más en las posibilidades que nos ofrece este programa.

¿Por qué usar software libre?

¿Y por qué no?

Hace unos ocho años que uso software libre con conciencia. Desde el sistema operativo del ordenador a cualquier programa; editores de texto, de imágenes, grabadores de CD/DVD, reproductores de música, programas P2P, compresores, particionadores…todo tiene una alternativa libre.

Empecé instalando un sistema operativo Linux junto al Windows 98 que tenía mi PC, y poco a poco el pingüino fue ganando puntos (aunque no hace falta usar Linux para usar Software Libre). Descubrí que podía hacer todo lo que necesitaba sin tener que arrancar Windows, bueno, todo menos jugar pero para eso están las consolas y si alguna vez me apetecía jugar ahí estaba Windows (algún día hablaré de Wine y los emuladores de juegos).

Cuando hablaba con la gente sobre el cambio, siempre salían con lo mismo “no hay tal o cual aplicación”. Es cierto, muchas aplicaciones no existen, pero tienes alternativas que muchas veces te sorprenden al superar en calidad a esa aplicación que conocías, como el programa de manipulación de imágenes Gimp.

La clave para el cambio está en perder el miedo al propio cambio. Olvida todo lo aprendido en Windows, pero olvida también los números de serie, el pago por licencia (o el “pirateo” de licencias). Es una forma de trabajar distinta; la gestión de archivos, de aplicaciones, todo. La experiencia de  usuario es distinta, pero, y esto es importante, las aplicaciones iguales son iguales. Quiero decir, si necesitamos editar un texto tenemos editores, si necesitamos grabar un CD tenemos programas de creación de CDs .

Fui probando distintas distribuciones, Fedora, SuSe, Mandriva….etc, hasta que a mis manos llegó un CD de instalación de Ubuntu 6.06 que regalaban en la universidad, o una revista, ya no recuerdo. De ese sistema operativo me sorprendió la facilidad de instalación. No sólo el proceso de instalación en sí, sino también que la mayoría (o quizá todo) el hardware del PC fuera reconocido a la primera, se acabaron las batallas para instalar la impresora, escaner, ratón inalámbrico, etc.

Desde entonces usaba Ubuntu, pero en la actualidad (desde 2008) utilizo “Linux Mint”. No deja de ser una versión de Ubuntu retocada, pero es que el retoque está muy bien hecho.

En resumen, en esta página quiero hablar de Software Libre, contar mi experiencia con distribuciones de Linux, con programas, enseñar a usarlos. Veremos si lo consigo…