Quito. Ecuador.

Motivos laborales me han traído a Quito, capital de Ecuador y la segunda capital de país más alta del mundo (2.800 metros aprox), después de La Paz (Bolivia,  3600 metros).

Después de casi una semana aquí, corroboro aquello que leí sobre que aquí se pueden vivir las 4 estaciones del año en un sólo día. Pasas del sol caluroso a una ligera lluvia, de ahí al granizo y de nuevo sol más suave. Todo esto en un par de horas, y repetido varias veces al día. Y la niebla, que literalmente la ves pasar, aparece y desaparece en minutos.

Los primeros días los pasé por una zona de oficinas, mucho trabajo por delante, varias complicaciones, y cansancio por la noche por el cambio horario hacían que después del trabajo no hubiera ganas de ponerse a turistear. Pero superados esos escollos pudimos hacer algo de turismo, conociendo el centro histórico de Quito (el más grande de Latinoamérica), espectacular el interior de la Iglesia de la Compañía de Jesús, todo cubierto de oro, subiendo en teleférico hasta la cúspide de Cruz Loma (4100 metros), aledaña al volcán Pichincha,  y sobre todo, y lo más valioso, pude conocer a gente fantástica, con la que, armados con unas buenas cervezas, debatimos de lo humano y lo divino, de fútbol y política, de trabajo y educación, de los problemas sociales tanto de allá como de acá (los problemas únicos y los comunes), de juventud y madurez, de música y cine. ¡Un placer, señores!

 

También he visitado un cráter de volcán que está habitado (sobre estas líneas). Y la tierra ahí está siempre a unos 19ºC, un paisaje increíble. He pisado los dos hemisferios de la Tierra a la vez, en la Ciudad de Mitad del Mundo. Donde hicimos el ejercicio práctico del efecto Colioris, justo sobre el ecuador el agua no gira, y con solo separarlo un metro en cada hemisferio gira en un sentido u otro. Más cosas curiosas que pasan en el Ecuador:

  • puedes poner en equilibrio un huevo sobre la cabeza de un clavo. (Debido a la compensación de las fuerzas de la rotación de la Tierra la yema “cae” dentro del huevo justo en la base, permitiendo el equilibrio. Ahora no puedo dejar de pensar en que todos los huevos del mundo están desequilibrados.
  • cerrar los ojos, abrir los brazos y caminar con los dos pies sobre la linea del Ecuador, misión imposible. Los brazos tienen fuerzas centrífugas opuestas (tienes un brazo en cada hemisferio) y pierdes el equilibrio.
  • justo sobre el ecuador pierdes un kilo de peso, y esto tiene un efecto curioso, ¡pierdes fuerza! No recuerdo bien la explicación, pero a un paso de la línea la guía era incapaz de bajar mis brazos si yo hacia fuerza opuesta a ella, pero sobre la linea, ¡voilá! me bajó los brazos sin que pudiera resistirme.

Y ahora cosas curiosas que he visto:

  • La foto del comienzo, es yeso de un edificio del centro de Quito, me resultó curioso que adornan el yeso con esos triángulos…que son los mismos que se hacen en la piedra de la fachada para que agarre el yeso.
  • Hay un plato, el “encebollado“, al que le añaden, por supuesto ají de tamarillo, pero también palomitas de maíz y plátano seco. Toda una experiencia de sabores. Por cierto, que las palomitas y el plátano los tienes que coger al entrar en el salón. Suele haber una mesa con muchos boles con estos ingredientes.
  • El ceviche, además de muy rico, tiene mucho caldo, ¡casi parece una sopa!
  • Los coches. Bueno, dos cosas sobre coches; hay un montón de marcas chinas. Tanto negocio vieron que incluso han montado fábricas en Ecuador, en palabras de un taxista “Nos comen los chinos.”. Y a los coches les puedes poner casi lo que quieras, luces de colores, parpadeantes, aunque sea quitando las luces rojas de freno para que sean una roja y otra verde que luzcan de mantera intermitente-alternativa.
  •  Tiene un aire a Santiago de Chile (o al revés), pero rodeado del verde de Asturias. Y las montañas… simplemente están más cerca. Paredes de 4.000 metros al pie de la ciudad.

Un viaje curioso, cansado, pero que deja ganas de más.

Las fotos son así de malas porque las hice yo. Tengo un don especial…(no necesariamente bueno, pero especial)

4 Comentarios / Añade tu comentario debajo

  1. A ver si, para la próxima vez que pises Quito, lo puedes conocer a fondo de verdad, sin líos de trabajo… aunque, como primera tentativa no está nada mal, ¿no? 🙂

  2. ¡Muy buenos los enlaces, por cierto! 🙂

  3. Pingback: Cosas que hice en 2016 | Pipas con sal

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