Como la climatología ha sido un poco adversa últimamente nos decidimos por una ruta medio urbana medio campestre, que no tuviese mucho problema de barro y que nos permitiese abandonarla en caso de necesitarlo, aunque lo cierto es que el día amaneció abierto y, aunque hacía algo de fresco, nos acompañó el sol durante toda la ruta.

Quedamos a la salida de la parada de tren de Alcobendas-San Sebastián de los Reyes a una hora algo tardía, sobre las 11, porque los senderistas invitados a la caminata perdieron un tren. La primera parte de la ruta transcurre dentro de la ciudad de San Sebastián de los Reyes, por avenidas y callejuelas hasta alcanzar el parque de Valdelamasa, al que accedimos por la Avenida de la Dehesa, una zona bastante transitada porque hay un polideportivo bastante grande. Accedemos al parque por una puerta no apta para ganado y caminamos por senderos de tierra entre pequeños árboles, con ligeras subidas y bajadas. A nuestra derecha llevamos siempre una valla de piedra que posiblemente nos separe del área del Castillo de Viñuelas.

Por el camino nos cruzamos con otros caminantes con sus perros, runners (antiguos corredores) y bastantes bicicletas de montaña. A mitad de camino hacemos una parada técnica para consumir nuestros deliciosos víveres, disfrutando de una jornada apacible sin viento. Continuamos después hasta encontrarnos con unos caminos cerrados por los que pensábamos transitar (gracias Google), así que tuvimos que cambiar el rumbo y dirigirnos hacia la salida del parque de Valdelamasa que da al cementerio de la Paz, donde decidimos cruzar la M-607 por uno de los puentes hechos a tal efecto.

Tras encaminarnos infructuosamente por un sendero que creíamos del Camino de Santiago (resultó ir a una finca particular), retrocedimos y valoramos la posibilidad de coger el verdadero sendero o continuar por el carril bici, y dado que no contábamos con mucho tiempo por diversos compromisos, decidimos seguir el carril bici tratando de no molestar demasiado (el carril tiene un poco de margen a los lados por donde se puede caminar) hasta coger la rotonda de entrada a la estación de ferrocarril de Tres Cantos, donde volvimos a caminar por aceras.

En total unos 17 kilómetros bastante tranquilos, con poco desnivel y buena compañía.

Temporada 17/18. Episodio 13. Alcobendas – Tres Cantos

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